Sherlock
Holmes.
Un personaje
que capta nuestra atención desde el momento en que se describe. Aún no leemos
al personaje y ya queremos saber de quién nos están hablando, este personaje
desorganizado, distraído, siempre haciendo algo, y experimentando con cosas que
no vemos a diario.
El principal
método de investigación que encontramos en el, es el inductivo, crea
conclusiones con sólo ver la situación y características que ésta presenta; la
escena en la que se encuentra siempre tiene algo que Holmes rescata, indicios
que le sirven a él para dar conclusiones temporales para tomar como teorías de
lo que pudieran ser verdades.
Sin embargo,
esto no le basta a nuestro detective para estar satisfecho con el resultado,
inicia una investigación más a fondo hasta tener la realidad de los hechos,
hecho que sean comprobables y que esa comprobación tenga su respaldo en pruebas
científicas y en algunos casos químicamente acertadas.
Comentarios
Publicar un comentario